Volaris, el gobierno y el pacto que aún no despega del todo

Doce rutas aéreas nuevas prometían conectar a Puebla con el país; algunas vuelan con menos de 40% de ocupación, y el gobierno ya negocia cómo salvarlas.

Las 12 nuevas rutas de
Volaris desde Puebla eran, hace unos meses, la gran carta de presentación
turística del estado. Hoy, el propio sector empresarial admite que varias de
ellas —Houston, Villahermosa, León, San Luis Potosí, Aguascalientes— operan con
ventas por debajo del 40%, un umbral que la Canaco ya había señalado como
riesgo de cancelación.

La reunión reciente entre
directivos de Volaris y el secretario de Desarrollo Económico del estado
confirma que existe un pacto tácito para sostener estas rutas mientras maduran,
apostando a que la estacionalidad —y no la falta de demanda estructural—
explique las cifras débiles. Es un conjuro de conveniencia: la aerolínea
necesita tiempo para rentabilizar sus frecuencias, y el gobierno necesita que
las rutas no se cancelen antes de poder presumir conectividad aérea como logro
de la administración.

El riesgo de este tipo de
pactos es que se sostienen con paciencia y no con estrategia comercial
concreta. Si en los próximos meses no se ve una campaña de promoción turística
seria detrás de estas rutas —paquetes, alianzas con hoteles, presencia en
mercados de origen—, la 'etapa de maduración' de la que habla el sector corre
el riesgo de convertirse en la antesala de la cancelación que todos quieren
evitar.

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